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Después de todo lo llovido durante el periodo de crisis, ya llevamos al menos cuatro años en los que los signos de recuperación del sector inmobiliario han sido más que evidentes, a través de números tan reveladores como las más de 500.000 viviendas vendidas a lo largo del pasado año 2018.

Para este 2019 se espera que esas cifras se consoliden, dentro de lo que se supone va a ser la culminación del ciclo económico expansivo en el que nos encontramos, pasando a una fase de crecimiento de la economía más moderado, tal y como ya adelantábamos en este otro artículo escrito hace unos meses titulado «El mejor momento para vender es ya». Partiendo de que como ya se explicaba en el mismo, lo que realmente marca la marcha del sector es la disponibilidad de renta de las familias.

En ese sentido, hasta final de este año o incluso principios del 2020, parece que nos encontramos ante un escenario muy parecido a lo que ha sido el último año y medio. Eso si, hay ciertos eventos que indudablemente podrían perturbar esta senda, por lo que habrá que seguirlos de cerca.

A continuación, vamos a repasar algunos de ellos:

Martillo LAU

LEY HIPOTECARIA

Se espera que para finales de marzo o principios de abril, se apruebe definitivamente la nueva Ley Hipotecaria. Especialmente merece atención el reparto de gastos de constitución de las hipotecas. De hecho, tras la polémica sentencia del Tribunal Supremo sobre el Impuesto de AJD (Actos Jurídicos Documentados) en el mes de octubre, se paralizaron prácticamente todas las hipotecas que había en curso.

SUBIDA DE TIPOS POR PARTE DEL BCE

Como decíamos en el preámbulo del artículo, quizás el factor más determinante de la marcha del sector es el acceso al crédito. Las políticas expansivas llevadas a cabo hasta ahora por el BCE (Banco Central Europeo), han provocado que nos movamos en un escenario de tipos de interés negativos. Según ha anunciado el organismo, tiene previsto mantener esta política hasta el próximo verano. A partir de esa fecha, habrá que ver como afecta al mercado de las hipotecas una subida de los tipos de interés.

LIMITACIÓN DEL PRECIO DEL ALQUILER

Algunos partidos políticos están demandando que se ponga coto al precio del alquiler, en especial en las grandes ciudades. Esta limitación en los precios -como todo intervencionismo en cualquiera de sus formas sobre el libre mercado-, podría provocar un desequilibrio entre oferta y demanda, haciendo que muchas personas que han invertido en vivienda con este fin, busquen otra salida a su inversión. Especialmente sensibles a este hecho podrían ser los inversores extranjeros.

«NUEVO» (POR LLAMARLO DE ALGUNA FORMA) PLAN DE VIVIENDA

En los recien presentados PGE (Presupuestos Generales del Estado), se ha incluído una partida de más de 600 millones de euros destinados a política de vivienda; aunque la mayoría van destinados al fomento del alquiler y a la regeneración urbana y rural. Y claro, dicho así… no sabemos si se trata de construcción de nuevas viviendas, rehabilitacón de las ya existentes, ayudas para el acceso a las mismas… y por tanto, no se podrán sacar conclusiones en ese sentido hasto no estar aprobado dicho plan.

ESTAMOS EN AÑO ELECTORAL

El 2019 va a ser año electoral, ya que hay elecciones municipales y autonómicas. Y como es sabido, las compentencias en materia urbanística le corresponden a las Comunidades Autónomas. Sin ánimo de entrar en política, cada partido tiene su propio criterio en lo que se refiere a modelos de planeamiento y ordenación del territorio; por lo que muchos de los planes actualmente en desarrollo, podrían verse alterados dependiendo del signo político de sus próximos gobiernos.

 

Diseño sin título

 

Así las cosas, lo que se espera para este año es una moderación de los precios de la vivienda, y una consolidación del número de operaciones registradas en los dos últimos años; manteniéndonos en el entorno de las 500.000 compraventas -según los últimos datos publicados por el INE-. No obstante, todos los factores aquí mencionados invitan a ser prudentes dentro del marco de optimismo que se respira actualmente; ya que el sector inmobiliario es muy sensible a cualquier vaivén que se produzca dentro del mercado.